Tendencias Subyacentes


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¿Qué es lo que nace y muere?

Vamos a hacer un esquema de cómo funciona esto del Samsara en relación a cómo estás enganchado a él.

Existen cinco factores de aferramiento a la existencia, es decir, cinco funciones que son del Samsara, a las que estás unido mediante las tendencias subyacentes que se presentan protegidas por las adicciones menores y mayores. Visto así, está claro que la forma de liberarse del Samsara sería mediante la ruptura de esas tendencias subyacentes y para ello, previamente, se deben romper las adicciones.

Los cinco factores de aferramiento a la existencia son las funciones que construyen ese personaje que nace y muere y que crees que eres tú. Ese «personaje», ese «yo» es una conceptualización sin entidad real.

Sabiendo esto, diremos que existen siete tendencias subyacentes, a saber: el ansia sensorial, la aversión, las opiniones, la duda, el engreimiento, el ansia de renacer y la ignorancia. Estas son las tendencias que subyacen en la conciencia y son las que la atan al Samsara.

Hay que dejar claro que no se está en este sempiterno devenir por un castigo divino sino porque amas estas siete tendencias, habiéndolas adoptado como la brújula de tu existencia.

Veamos cómo funcionan.

El ansia sensorial es consecuencia de las qualia y de la reacción emocional agradable, porque tu tendencia es moverte hacia lo agradable. La aversión es también consecuencia de las qualia y de la reacción emocional desagradable porque tienes la tendencia a huir de lo desagradable. Las qualia y las reacciones emocionales condicionan la percepción y a su vez éstas a la situación condicional y a la cognición. Por tanto conoces esas experiencias y opinas que reaccionas correctamente frente a ellas considerando tu situación actual y dándolas un sentido, o sea, percibiéndolas. Esto te lleva a sostener ideas y conceptos que avalan lo que haces. Por ejemplo, consideras que la búsqueda de la felicidad es algo bueno y deseable y que es necesario huir del sufrimiento, cuando ambas cosas son lo mismo: no puedes buscar la borrachera huyendo de la resaca.

La duda puede nublar cualquier clase de entendimiento. Una evidencia se vuelve sospechosa y no fiable en cuanto la duda se presenta. Es la tendencia subyacente más burda y se muestra omnipresente en algún nivel en las personas corrientes. Confunde a la razón y la incapacita. Incluso las evidencias dejan de serlo cuando la duda aparece. La duda protege a las opiniones erróneas impidiendo que la razón las ataque.

El engreimiento es la otra cara de la duda, siendo sus resultados muy similares. Las evidencias se descartan si no encajan con la opinión sostenida. Respecto a la razón, simplemente la anula. El engreimiento crea una falsa pero satisfactoria sensación de seguridad que protege a las opiniones erróneas.

Debajo de todo eso está el ansia por renacer. Vivir es lo que permitirá seguir disfrutando de los placeres sensoriales, de todo lo que es agradable. La esperanza es su faceta más visible. Las opiniones erróneas como la creencia en una vida eterna y feliz sirven de consuelo avivando el ansia por renacer.

Como vemos, las tendencias subyacentes se van apoyando unas en otras porque al final no son más que producto de la tendencia raíz que las entreteje a todas y constituye el propio motor del Samsara: la ignorancia.

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