Vacío


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¿Y qué sigue?

Hay una forma de liberarse por la vía rápida, yendo directamente a separar la conciencia del alma. Pero que sea una solución tajante no significa que sea fácil, sino que está reservada para cierto tipo de gente… especial.

El proceso consiste en llegar a un estado vacío de apego, aversión e ignorancia. Y es un proceso en el que gradualmente vamos eliminando objetos mentales hasta llegar a la propia raíz.

Imaginemos una gran casa en el bosque llena de gente. Vaciamos la casa de gente, de muebles y de todas las cosas. Ahora consideramos la casa vacía. Consideremos ahora que desparece la casa y queda el bosque donde estaba la casa. Penetramos en esa visión del bosque, la disfrutamos, nos quedamos ahí y permanecemos ahí.

Ahora vemos claramente que la perturbación causada por la imagen de la gente ya no existe, que la ansiedad causada por la imagen de la casa ya no existe, pero que sigue quedando un resto de desasosiego, debido únicamente a la imagen del bosque.

Reconocemos certeramente que este tipo de imagen está vacía de la imagen de la gente, vacía de la imagen de la casa, pero que sigue existiendo algo que no está vacío, es decir, la imagen del bosque. Y lo consideramos vacío de lo que no está allí, pero en cuanto a lo que queda, entendemos que está presente. Así surge este estado que es genuino, sin distorsiones y puro.

Ahora tampoco consideramos la imagen del bosque sino que solo consideramos la imagen de la Tierra. Penetramos en esa visión de la Tierra, la disfrutamos, nos quedamos ahí y permanecemos ahí.

Ahora, imaginemos que estiramos la Tierra hasta que pierde todas sus montañas, colinas, valles, arroyos y sus pasajes difíciles y solo consideramos la imagen de la Tierra llana. Penetramos en esa visión de la Tierra lisa, la disfrutamos, nos quedamos ahí y permanecemos ahí.

Ahora vemos claramente que la perturbación causada por la imagen de la gente ya no existe, que la ansiedad causada por la imagen de la casa ya no existe, que la ansiedad causada por la imagen del bosque ya no existe pero que sigue quedando un resto de desasosiego, debido únicamente a la imagen de la Tierra.

Reconocemos certeramente que este tipo de imagen está vacía de la imagen de la gente, vacía de la imagen de la casa, vacía de la imagen del bosque, pero que sigue existiendo algo que no está vacío, es decir, la imagen de la Tierra. Y lo consideramos vacío de lo que no está allí, pero en cuanto a lo que queda, entendemos que está presente. Así surge este estado que es genuino, sin distorsiones y puro.

Entonces, tampoco consideramos la imagen del bosque, ya no consideramos la imagen de la Tierra, solo consideramos la imagen de la Dimensión de un Lugar Vacío. Penetramos en esta imagen, la disfrutamos, nos quedamos ahí y permanecemos ahí.

Ahora vemos con claridad que la perturbación causada por la imagen del bosque ya no existe, que la ansiedad causada por la imagen de la Tierra ya no existe, pero que sigue existiendo un resto de agitación, debido únicamente a la imagen de la Dimensión de un Lugar Vacío.

Reconocemos certeramente que este tipo de imagen está vacía de la imagen del bosque, vacía de la imagen de la Tierra, pero que sigue existiendo algo que no está vacío, es decir, la imagen de la Dimensión de un Lugar Vacío. Y por eso lo consideramos vacío de lo que no está allí, pero en cuanto a lo que queda, entendemos que está presente. Así surge este estado que es genuino, sin distorsiones y puro.

Entonces, tampoco consideramos la imagen de la Tierra, ya no consideramos la imagen de la Dimensión de un Lugar Vacío, solo consideramos la Dimensión de un Lugar sin Límites Conocidos. Penetramos en esta imagen, la disfrutamos, nos quedamos ahí y permanecemos ahí.

Ahora vemos con claridad que la perturbación causada por la imagen de la Tierra ya no existe, que la ansiedad causada por la imagen de la Dimensión de un Lugar Vacío ya no existe, pero que sigue existiendo un resto de agitación, debido únicamente a la imagen de la Dimensión de un Lugar sin Límites Conocidos.

Reconocemos certeramente que este tipo de imagen está vacía de la imagen de la Tierra, vacía de la imagen de la Dimensión de un Lugar Vacío, pero que sigue existiendo algo que no está vacío, es decir, la imagen de la Dimensión de un Lugar sin Límites Conocidos. Y por eso lo consideramos vacío de lo que no está allí, pero en cuanto a lo que queda, entendemos que está presente. Así surge este estado que es genuino, sin distorsiones y puro.

Entonces, tampoco consideramos la imagen de la Dimensión de un Lugar Vacío, ya no consideramos la imagen de la Dimensión de un Lugar sin Límites Conocidos, solo consideramos la imagen de la Dimensión de Ningún Lugar. Penetramos en esta imagen, la disfrutamos, nos quedamos ahí y permanecemos ahí.

Ahora vemos con claridad que la perturbación causada por la imagen de la Dimensión de un Lugar Vacío ya no existe, que la ansiedad causada por la imagen de la Dimensión de un Lugar sin Límites Conocidos, ya no existe, pero que sigue quedando un resto de desasosiego debido únicamente a la imagen de la Dimensión de Ningún Lugar.

Reconocemos certeramente que este tipo de imagen está vacía de la imagen de la Dimensión de un Lugar Vacío, vacía de la imagen de la Dimensión de un Lugar sin Límites Conocidos, pero que sigue habiendo un vacío, debido únicamente a la imagen de la Dimensión de Ningún Lugar. Y por eso lo consideramos vacío de lo que no está allí, pero en cuanto a lo que queda, entendemos que está presente. Así surge en él este estado: genuino, sin distorsiones y puro.

A continuación, tampoco consideramos la imagen de la Dimensión de un Lugar sin Límites Conocidos, ya no consideramos la imagen de la Dimensión de Ningún Lugar, solo consideramos la imagen de la Dimensión de la Ausencia de los Factores de Aferramiento a la Existencia. Penetramos en esta imagen, la disfrutamos, nos quedamos ahí y permanecemos ahí.

Ahora vemos con claridad que la perturbación causada por la imagen de la Dimensión de un Lugar sin Límites Conocidos ya no existe, que la ansiedad causada por la imagen de la Dimensión de Ningún Lugar ya no existe, pero que queda un resto de agitación debido únicamente a la imagen de la Dimensión de la Ausencia de los Factores de Aferramiento a la Existencia.

Reconocemos certeramente que este tipo de imagen está vacía de la imagen de la Dimensión de un Lugar sin Límites Conocidos, vacía de la imagen de la Dimensión de Ningún Lugar, pero que sigue existiendo algo que no está vacío, es decir, la imagen de la Dimensión de la Ausencia de los Factores de Aferramiento a la Existencia. Y por eso lo consideramos vacío de lo que no está allí, pero en cuanto a lo que queda, entendemos que está presente. Así surge en él este estado: genuino, sin distorsiones y puro

Entonces, tampoco consideramos la imagen de la Dimensión de Ningún Lugar, ya no consideramos la imagen de la Dimensión de la Ausencia de los Factores de Aferramiento a la Existencia, solo consideramos la contemplación de la mente sin tendencias subyacentes. Penetramos en esta imagen, la disfrutamos, nos quedamos ahí y permanecemos ahí.

Ahora vemos con claridad que la ansiedad provocada por la imagen de la Dimensión de Ningún Lugar ya no existe, que la ansiedad provocada por la imagen de la Dimensión de la Ausencia de los Factores de Aferramiento a la Existencia ya no existe, pero que todavía queda un resto de agitación debido al propio cuerpo formado por los cuatro elementos y asociado con las seis bases de los sentidos y relacionado con el proceso vital, mientras dure la vida.

Reconocemos certeramente que este tipo de imagen está vacía de la imagen de la Dimensión de Ningún Lugar, vacía de la imagen de la Dimensión de la Ausencia de los Factores de Aferramiento a la Existencia, pero que sigue habiendo un vacío debido a este cuerpo asociado con las seis bases de los sentidos y relacionado con el proceso vital.

Así contemplamos el vacío de acuerdo con lo que está ausente, y lo que queda, reconocemos como existente: esto está. Así encontramos un acceso a este estado tal como está, sin malentendidos, bien purificado.

Entonces, tampoco consideramos la imagen de la Dimensión de Ningún Lugar, ya no consideramos la imagen de la Dimensión de la Ausencia de los Factores de Aferramiento a la Existencia, solo consideramos la contemplación de la mente sin tendencias subyacentes. Penetramos en esta imagen, la disfrutamos, nos quedamos ahí y permanecemos ahí.

Reconocemos certeramente que esta concentración de la mente sin tendencias subyacentes se crea y se concibe, y que todo lo que se crea y se concibe es temporal y está sujeto a la desaparición.

Cuando sabemos esto y lo vemos así, la mente se libera de las tendencias subyacentes de los objetos de los sentidos, se libera de las tendencias subyacentes de la existencia, se libera de las tendencias subyacentes de la ignorancia. En esta liberación es cuando se desata la episteme.

Reconocemos certeramente que se destruyó el nacimiento, que se hizo lo que se debía hacer y nada más queda por hacer.

Ahora vemos con claridad que la perturbación causada por las tendencias subyacentes negativas por los objetos de los sentidos ya no existe aquí, que el desasosiego causado por las tendencias subyacentes negativas por el ansia de existencia ya no existe, que el desasosiego de las tendencias subyacentes negativas de la ignorancia ya no existe aquí, pero todavía hay una agitación debida a las seis bases de los sentidos dependientes de este cuerpo y condicionada por la vida.

Reconocemos certeramente que este tipo de percepción está vacía de contaminación por los sentidos, vacía de contaminación por existencia, vacía de contaminación por la ignorancia, pero que sigue habiendo un vacío, debido a las seis bases de los sentidos dependientes de este cuerpo y condicionado por la vida.

Así contemplamos el vacío de acuerdo con lo que está ausente, y lo que queda, reconocemos como existente: esto está. Así encontramos un acceso a este estado tal como está, sin malentendidos, bien purificado.

Todos los que han accedido a este estado totalmente puro, supremo y sublime y han permanecido allí, han accedido precisamente a la Dimensión del Cese de los Factores de Aferramiento a la Existencia, una dimensión totalmente pura, suprema y sublime, y se mantienen allí.

Todos los que en el futuro alcancen este estado libre de apego, aversión e ignorancia totalmente puro, supremo y sublime y permanezcan allí, alcanzarán y permanecerán en este estado totalmente puro, supremo y sublime. Y todos los que en el presente alcancen este estado totalmente puro, supremo y sublime y permanecen allí, alcanzan con precisión y permanecen en un vacío totalmente puro, supremo y sublime.

Para las instrucciones precisas, pregunta al Maestro.

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